Triste realidad. Una de las maestras de la escuela de California, en el corregimiento de Guabito, distrito de Changuinola, y que es oriunda de la provincia de Veraguas, dijo que aceptó trabajar en esa área de difícil acceso por la necesidad del empleo y la manutención de su niño de apenas 4 años.
Aunque solicitó la reserva de su nombre, aseguró que extraña su familia y su casa porque antes daba clase en la provincia de Chiriquí, pero no era permanente. Concurso y ganó la posición permanente en Bocas del Toro, pero esto le conlleva sacrificios no solamente personales, sino también económicos, pues debe gastar aproximadamente $20 semanales de pasaje para viajar desde Changuinola (donde paga hospedaje, empleada y comida) hasta California, donde labora.