La ley obliga a las distribuidoras a comprar, mediante contratos de libre concurrencia, la potencia y la energía para cubrir la demanda de sus clientes regulados que no cubren con generación propia.
Estos contratos de compra incluyen tanto un cargo fijo basado en los requerimientos de capacidad de energía y un cargo variable basado en la energía consumida.
Las contrataciones se efectúan en diferentes plazos de duración y de acuerdo con las obligaciones mínimas de contratación exigidas.
Al 31 de diciembre de 2012 y 2011, Ensa había comprado aproximadamente el 97% de su energía requerida a través de contratos de compra de energía en el mercado de contratos. La Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) es la responsable de preparar las licitaciones para la compra de energía por parte de las empresas de distribución. Las ofertas son recibidas, evaluadas y adjudicadas por Etesa y luego asignadas a distribuidoras.