Estados Unidos se expresó a favor de un recuento total de los votos tras los comicios presidenciales en Venezuela, una medida que la Casa Blanca consideró como “importante, prudente y necesaria”. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que “apresurarse a una decisión en estas circunstancias sería inconsistente con las expectativas de los venezolanos por un resultado claro y democrático”.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, también se declaró a favor de realizar un recuento total y puso a la orden el equipo técnico de su organización. El gobierno venezolano no invitó a la OEA ni otros organismos internacionales a formar parte de la misión de observadores internacionales, así que Insulza envió solamente como enviado especial al exgobernador del Estado de Nuevo México Bill Richardson.
Una de las primeras legisladoras estadounidenses en pronunciarse sobre los comicios venezolanos fue la republicana Ileana Ros-Lehtinen, de origen cubano, quien exhortó al gobierno estadounidense a desconocer los resultados “hasta que se haga una revisión abierta y transparente de los votos”.