La desaceleración en Brasil se propagó a sus socios comerciales en la región, según el informe del FMI.
En Argentina los amplios controles a las operaciones cambiarias y a las importaciones también incidieron en la confianza y la inversión.
En la mayoría de las otras economías integradas a los mercados financieros (Chile, México y Perú), el crecimiento se mantuvo vigoroso, y se moderó gradualmente hacia su nivel potencial.
En las principales economías integradas a los mercados financieros los déficit en cuenta corriente externa aumentaron en promedio a 3% del producto interno bruto (PIB) en 2012 (de 1 1/4% en 2010).