La Bienal del Sur, se convierte en una manera de demostrar que se puede ser buen ciudadano de la aldea global si uno se lo propone. Los artistas hacen uso de artículos y materiales que, de otra suerte, irían a parar a la basura y quien sabe si hasta a contaminar mares. Objetos de uso cotidiano, como tapas de envases, sogas, hélices de abanicos como se ve en la foto; o en el caso de otros, que utilizaron ramas secas, telas...
A la par, es una manera de darle otro sentido o uso a espacios citadinos que están abandonados, o embellecer la ciudad. También, permite distraerse.