La frase
”Pequeñas cantidades de alcohol
a partir de 0.2 gramos de alcohol por litro de sangre tienen efecto sobre las funciones neurosicológicas”, afirma el secretario general de la Federación Española de Medicina del Deporte, el doctor Pedro Manonelles.
Un poderoso diurético
La cerveza actúa como diurético y puede propiciar la aparición de cuadros de deshidratación durante la práctica deportiva y una mayor pérdida de vitaminas y minerales, como el potasio, magnesio, fósforo y calcio, que son esenciales para los deportistas.
Negativo
El consumo de alcohol, en cualquiera de sus variantes, influye negativamente en el rendimiento, la fuerza y la coordinación. El etanol afecta al sistema nervioso, pudiendo provocar euforia y una mayor fuerza en un primer momento, pero siempre un efecto depresivo al final, reduciendo las capacidades del individuo y sus reflejos ante cualquier situación.
Lento
Está comprobado que, al igual que el resto de bebidas alcohólicas, puede empeorar su rendimiento y recuperación.