En 1904, Panamá firmó un Acuerdo de Sede con el Vaticano, al que le permitió establecer su primera Nunciatura en el país, 19 años después, cerca del Parque Urracá.
Con la Ley 54 del 20 de diciembre de 1962, se renegoció ese contrato, que proporcionó el actual terreno en Paitilla. Desde entonces, la Nunciatura tiene unos 49 años en ese sector.
La propiedad fue cedida por el Estado a la Santa Sede por 99 años renovables, pero luego de que deciden renunciar a 50 de esos años se logra un acuerdo entre ambas partes, y se decide que el Gobierno reconozca el pago de una indemnización, pero a la vez proporciona un nuevo espacio para que sea edificada una nueva estructura.
En 1989, durante la Invasión, fue el lugar donde el exgeneral Manuel Antonio Noriega se refugió hasta que se entregó a los norteamericanos.