Mujeres utilizan vientres de silicona para fingir un embarazo
Según el diario "Nuevo Pekín", el vientre de silicona, disponible entre 50 y 115 dólares, se vende muy bien, promocionado en las páginas Web e incluso en los medios como una forma de conseguir esos "privilegios" de los que disfrutan las embarazadas.
"Ya no necesitará hacer cola y cada día en el autobús podrá tener asiento", se publicita, por ejemplo, en una de las páginas promocionales de estos implantes, en principio pensados para disfraces o como protectores para las embarazadas pero que han tenido más éxito con un uso distinto a los pensados originalmente.
Pese al éxito alcanzado, los vientres de silicona habían pasado desapercibidos hasta que una mujer de Pekín, de apellido Zhang, apareció en las noticias debido a que había sido descubierta "in fraganti" con uno de esos implantes en el metro de la capital china.
Zhang, que vive en las afueras de Pekín, adquirió el vientre de silicona para disfrutar de mayor comodidad en sus largos desplazamientos diarios en metro a su lugar de trabajo, en el centro de la capital.
Pero al parecer, la barriga se movía demasiado durante el trayecto y los pasajeros se dieron cuenta del truco, para ridículo de la falsa embarazada.
Ésta ha llegado incluso a interponer una denuncia por publicidad engañosa, ya que el vientre de silicona no logró dar el pego como prometían los vendedores, pero las autoridades de Pekín no han aceptado a trámite la demanda, argumentando que "si se utiliza para engañar a la gente, hay que asumir las responsabilidad".