El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, aseguró que está dispuesto a pedir perdón, en nombre del Estado, a la población indígena ixil que fue víctima de genocidio en el país centroamericano entre 1982 y 1983.
“Si el Tribunal cree que es conveniente, yo no tengo ningún problema (en pedir perdón). Yo he estado cerca del pueblo ixil”, dijo el gobernante.
El Tribunal Primero A de Mayor Riesgo, que el pasado viernes condenó a 80 años de cárcel al exdictador José Efraín Ríos Montt al encontrarlo culpable de genocidio y crímenes de guerra, resolvió hoy que los tres poderes del Estado (Ejecutivo, Judicial y Legislativo) deben pedir perdón al pueblo maya ixil por las matanzas.
Los abogados del exjefe de Estado analizan la apelación de la sentencia de primera instancia y esperan revertir el fallo judicial.