Inglaterra e Irlanda empataron 1-1 ayer en un partido amistoso y sin incidentes en las gradas de Wembley, su primer enfrentamiento desde que actos de vandalismo obligaron a abandonar otro juego hace 18 años.
Shane Long abrió la cuenta por Irlanda a los 13 minutos, y Frank Lampard empató por Inglaterra 10 minutos después.
Los ingleses hicieron caso a la solicitud del técnico Roy Hodgson, y en gran medida se abstuvieron de entonar cánticos contra los irlandeses.
“Fue un gran ambiente”, comentó el zaguero Ashley Cole.