El proyecto de la Declaración de Antigua que los cancilleres del continente deberán aprobar ante la 43.ª asamblea anual de la OEA, aún refleja desacuerdo respecto al mecanismo de seguimiento de sus resultados.
“No hubo acuerdo en uno de los puntos de la declaración, por lo que serán los cancilleres los que tomarán la decisión”, dijo una fuente del Ministerio guatemalteco de Relaciones Exteriores.
Un grupo de 14 países propone que el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos convoque a un periodo extraordinario de sesiones de la asamblea, que se celebraría en Guatemala en abril del próximo año, para profundizar en la discusión de las nuevas alternativas para combatir las drogas.
El resto de países miembros de la OEA difieren de esta propuesta. Estados Unidos, por ejemplo, apoya que se continúe el debate sobre las drogas, pero se opone a la celebración de una asamblea extraordinaria, y que el tema sea tratado en el Cicad.