Las estufas ecológicas se componen de una mesa de barro en la que se desarrolla un túnel que se desplaza desde la entrada hasta la chimenea, siguiendo una trayectoria con curvas. En cada curva se aplica un orificio con dimensiones similares a los recipientes de uso común, en el que se concentra el calor.
Tiene dos compuertas de latón para regular la intensidad del calor y el retorno del humo, logrando una mejor administración de los volúmenes de leña.
Existen dos modelos, el familiar y el escolar, que es más grande.
Las estufas ecológicas son construidas en áreas rurales de varios países de Centroamérica, y también se les conoce con el nombre de ecojustas.