Marcelo y Luiz Gustavo, jugadores de la selección brasileña, coincidieron ayer en rechazar que se les haya "atragantado" México, su próximo rival en la Copa Confederaciones y uno de los equipos que suele causar más problemas a la Canarinha.
"No tengo atragantado a México, no pienso en revancha, aunque me acuerdo de la final de los Juegos Olímpicos. Fue un día triste", dijo Marcelo, recordando el partido por el oro de Londres 2012, en el que el Tri ganó por 2-1 al equipo brasileño.
Luiz Gustavo también dijo que "no hay uno u otro rival atragantado", y alertó que el combinado mexicano acudió a Brasil "para ganar" la Copa Confederaciones.