Un millar de activistas protestaron hoy contra la evasión y el fraude fiscal y reclamaron una mayor atención a la lucha contra la pobreza en el mundo por parte de los países del G8.
Los manifestantes reclamaron a los líderes de las naciones más industrializadas del planeta (EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón y Rusia) mayor interés por asuntos como la pobreza y en contra del capitalismo.
Las autoridades policiales determinaron un cordón de seguridad en torno al centro hotelero de lujo donde el primer ministro británico, David Cameron, ha recibido como anfitrión a los demás jefes de Estado o de Gobierno del G8, y la protesta se desarrolló sin incidente alguno.
También hubo protestas por el elevado coste de la organización de la reunión, en torno a unos $75 millones.
Sin embargo, el Gobierno británico, anfitrión de esta cumbre del G8, defendió ese gasto de la operación de seguridad desplegada para proteger a los líderes del G8.