El pasado 15 de junio, en el hospital Cedars-Sinai de Los Ángeles dio a luz Kim Kardashian. Pidió a sus visitas que no le regalen dulces, porque desea perder peso lo antes posible y así evitar caer en tentaciones. “Tiene unos 30 ramos de flores de sus amigos y familiares. Y ahora ha pedido a todo el mundo que no le lleven cosas dulces, porque dice que no quiere verse tentada”, reveló una amiga cercana a la revista Us Weekly.
Además, cuando abandone el hospital, planea empezar a ir a un gimnasio regularmente.