Dos personas han muerto en las manifestaciones callejeras que se han registrado en Brasil.
La primera víctima fue Marcos Delefrate, de 18 años, quien murió atropellado en la ciudad de Ribeirao Preto durante una de las protestas por mejores servicios públicos que movilizaron a más de un millón de brasileños en al menos 80 ciudades.
Mientras, la barrendera Cleonice Vieira de Moraes, de 54 años, murió al inhalar gas lacrimógeno lanzado por la policía contra los manifestantes en la ciudad amazónica de Belén.
Vieira de Moraes sufría de hipertensión y falleció por las complicaciones de dos paros cardiacos, según las autoridades.