Se recibe la correspondencia de todas partes del país, esta correspondencia llega a un centro de procesamiento, donde se clasifica la que va para el interior del país, y la que va para la localidad.
Estas cartas se llevan en sacas (bolsa de hilo), donde cada oficina postal recibe su correspondencia en una saca, que son pre-clasificadas y luego se va a distribuir, las mismas deben tener la dirección física.
La estafeta principal, ubicada en Calidonia, cuenta con 9 carteros, Agrazal explica que uno de ellos se queda en “tierra”, es decir en la institución, para hacer el trabajo de clasificar o “picar”, para cuando lleguen los demás carteros la correspondencia esté lista para repartir.
Los carteros utilizan un panel que los reparte en diversas áreas. Cuando llegan a la institución, verifican lo que han entregado y lo que está pendiente de entrega, les colocan una anotación y lo guardan en un archivador para posteriormente salir nuevamente.
En la actualidad se está realizando una verificación postal en la institución, este sistema consiste en ponerle código a las diferentes direcciones de los usuarios, para así evitar la devolución de la correspondencia.
Por otro lado, los envíos que vienen de otros países son recogidos por funcionarios en el centro de trasbordo del aeropuerto internacional de Tocumen, luego se clasifican en el centro de procesamiento, aquella que va a la región metropolitana, y la destinada a los centros postales de las provincias del interior del país.