Un gran logro para el país, y que hace un llamado a este y los futuros gobiernos de que hay que trabajar en beneficio de los conjuntos monumentales, representa el hecho de que el Comité Patrimonial Mundial de la Unesco haya mantenido al Casco Antiguo y Panamá Viejo como patrimonios mundiales.
En el caso de Portobelo y San Lorenzo, en Colón, la decisión de mantenerlos en el estatus de monumentos en peligro es un mensaje para que se refuerce la labor por recuperar estos dos valiosos lugares históricos del país.