China negó haber ayudado al extécnico de la CIA, Edward Snowden a huir de Hong Kong, y tachó la acusación del gobierno de Estados Unidos como "infundada e inaceptable", mientras abogó porque ambos países resuelvan sus diferencias.
"Las acusaciones contra el Gobierno central chino no tienen fundamento. China no puede aceptarlas", enfatizó en una rueda de prensa en Pekín la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying.
La funcionaria china respondía así a las declaraciones del portavoz presidencial estadounidense, Jay Carney, quien aseguró el lunes que Washington no cree que Snowden pudiera abandonar Hong Kong en un avión con destino a Moscú por un fallo formal en la petición de extradición de Estados Unidos.
Carney afirmó que se trató de una "elección deliberada" para dejarle escapar. "No es razonable cuestionar la gestión de Hong Kong de sus asuntos de acuerdo a la ley", dijo Hua.