Se conoció que otro puente con las mismas características en el sector de Capira es el de Villa Carmen, sobre el río Perequeté, cuya estructura metálica ha tenido que ser apuntalada por debajo con algunos postes de madera similares a los que se usan para sostener el tendido eléctrico. Al igual que el puente colapsado, este tiene más de medio siglo de vida útil, por lo cual hay temor por parte de los poblados circunvecinos.
Por otro lado, los pescadores que abastecen los mercados de La Chorrera y Capira claman por una solución, ya que sus productos son consumidos casi a diario y con esta situación no se pueden comercializar. Se calcula que decenas de miles de dólares se pierden cada día.