Más de 500 bomberos seguían combatiendo el incendio en la localidad estadounidense de Yarnell (Arizona), que aún se halla fuera de control y que el domingo se cobró la vida de 19 bomberos que intentaban apagarlo.
Las autoridades del estado de Arizona expresaron su preocupación ante las altas temperaturas, fuertes vientos y posibles tormentas eléctricas que se esperan azoten la región en las próximas horas.
El primero de cuatro aviones militares modelo C-130, que ayudarán a combatir el siniestro, llegó ayer a la zona, según fuentes oficiales. El incendio ha consumido miles de hectáreas y afectado alrededor de 250 viviendas. El fuego comenzó el 29 de junio por un rayo y ha afectado al pueblo de Yarnell, con cerca de 700 habitantes.