El inspector de Scotland Yard, Andy Redwood, aclaró que ni los padres de la niña Madeleine McCann, ni los amigos que cenaban con ellos la noche de su desaparición figuran en la lista de las 38 "personas de interés" que la policía británica quiere interrogar.
Doce de esos posibles sospechosos tienen nacionalidad británica y el resto son portugueses y de otros tres países europeos, que Scotland Yard no identificó.
La Fiscalía portuguesa cerró el caso en 2008 argumentando que no había pruebas fehacientes sobre el paradero de la niña mientras la Policía Judicial portuguesa sigue considerando que tampoco hay indicios que justifiquen la reapertura del caso.