Como notas de color, nunca ausentes en unos comicios mexicanos, una candidata a diputada estatal llegó a regalar ropa interior en sus mítines, y un gato, Morris, ganó apoyo en las redes sociales cuando se postuló virtualmente a la alcaldía de la ciudad de Xalapa.
Morris no es el único animal que ha ganado celebridad. También hay un burro, un perro, una gallina y otra gata que han sido promocionados como aspirantes políticos en estos comicios.
Y es que, como apuntaba el columnista del diario ExcélsiorJosé Rubinstein, las propuestas políticas se han visto rebasadas por "denuncias de trampa, abuso y robo, injuria, amenazas y fatales atentados". "Tal parece que el presunto elector habrá de optar por el menos deshonesto”, agregó.