El Gobierno de Venezuela ha detectado un millón de jóvenes que "no hace nada", no estudia ni trabaja, y ha iniciado una investigación para trazar una estrategia que impida que caigan en la delincuencia, las drogas o la sexualidad irresponsable.
El ministro para la Juventud de Venezuela, Héctor Rodríguez, indicó que existe una preocupación especial por este millón de jóvenes, que en su mayoría pertenece al estrato económico más bajo de la sociedad, la mayoría en situación de "pobreza extrema", y son vulnerables a caer en adicciones.