Empoderar a las mujeres es clave para fortalecer la economía y empresas

Trabajadoras

  • Solo un 20% de empresas continúan siendo inflexibles con las necesidades de las madres trabajadoras, revela una investigación de Regus, el proveedor de espacios de trabajo flexibles.
  • Las madres trabajadoras proporcionan conocimiento, habilidades valiosas y son claves para el éxito del negocio por su experiencia, según indica el 64% de los encuestados. Hay muchas maneras de combatir la desigualdad de género, entre las opciones resalta el hecho de ofrecer medidas de trabajo flexibles para las madres.

Dedicación y compromiso a las empresas

  • La igualdad de género garantiza la diversidad de perfiles, puntos de vista y formas de hacer las cosas; esto es indispensable para el desarrollo exitoso de las empresas, opinó Ana María García-Baylleres, directora de Recursos Humanos de Tetra Pak Centroamérica y el Caribe.
  • Aseguró que “nosotras mismas nos ponemos estigmas que nos generan presión y altas expectativas. Nuestras capacidades intelectuales son una gran contribución para los resultados de la empresa; considero que las mujeres aportamos balance, una perspectiva fresca y diferente, y, sobre todo, dedicación.

La situación económica y social de las mujeres en América Latina y el Caribe muestra pocos avances en los últimos 20 años, confirmó ONU Mujeres, entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres.

El organismo presentó al sector privado de la región los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres, creados para guiar a las empresas sobre cómo empoderar a las mujeres en el lugar de trabajo, el mercado laboral y la comunidad.

“En América Latina y el Caribe, la situación de la mujer es determinada por el contexto económico que la rodea”, señaló Moni Pizani, directora regional de la Oficina de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe.

“A pesar de algunas mejoras, los índices de pobreza se mantienen altos y la brecha, en comparación con los países desarrollados, no se ha reducido. En 20 años, por ejemplo, solo la mitad de las mujeres no rurales en nuestra región han logrado insertarse en el trabajo remunerado y de estas, más de la mitad trabajan en el mercado informal sin protección social y aún afectadas por la pobreza”, añadió.

Pizani también señaló que aunque la participación laboral de las mujeres ha aumentado significativamente desde 1990, con tasas de crecimiento cercanas al 1% al año, las mujeres adultas experimentan una tasa de desempleo promedio del 6.3%, frente al 3.7% para los hombres adultos.

“Para ONU Mujeres, empoderar a las mujeres para que participen plenamente en todos los sectores y a todos los niveles de la actividad económica de un país resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de sus familias y de las comunidades donde viven”, puntualizó Pizani.

En tanto, la empresaria Angélica Fuentes Téllez, presidente ejecutiva de Grupo Omnilife Angelíssima Chivas y signataria de los Principios, destacó que un país puede incrementar su producto interno bruto entre 5 y 34%, si aumenta la participación de las mujeres en el mercado laboral.

“Las mujeres hemos desempeñado un papel fundamental en el progreso de nuestras comunidades, durante la última década pudimos experimentar una reducción en la pobreza extrema en un 30%, solo con un aumento del 15% de la participación de las mujeres en el mercado laboral”.


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Redacción de Economía (economia.pa@epasa.com)
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