Un ex juez federal que formó parte de una corte secreta que supervisaba los programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional dijo que el panel era independiente, pero fracasó porque solo la parte del Gobierno está representada efectivamente en sus deliberaciones.
“Cualquiera que haya sido juez dirá que este necesita escuchar a ambas partes de un caso'', dijo James Robertson, un exmagistrado en Washington que integró la Corte secreta de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera por tres años entre 2002 y 2005. La comparecencia de Robertson permitió un vistazo inusual a las herméticas operaciones del panel federal de vigilancia, cuya finalidad es escudriñar las operaciones de espionaje del gobierno.