Llevaba fumando 26 años, pero un buen día un turco de 42 años, decidió no
volver a hacerlo y en su afán hizo algo inusual.
Resulta que fabricó una jaula con la intensión de colocarla en su cabeza y
así acabar con su adicción.
Sí según comenta el portal que.es, Ibrahim se fumaba dos cajetillas
diarias, por eso diseñó la jaula y con ella puesta sobre su cabeza vive ahora
las 24 horas del día.
La jaula le permite ver, comer y beber a través de una pajilla.
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Redacción/Web
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