“Sin coordinación, aplicar simultáneamente los requisitos del otro en el mercado global podría llevar a conflictos de ley, inconsistencias y incertidumbres jurídicas”, señaló la Comisión Europea.
Además de los aspectos técnicos, la Comisión Europea y la CFTC han acordado seguir trabajando juntas para asegurar que las filiales de empresas europeas y estadounidenses no puedan escapar a las normas operando desde países que no adopten las reformas impulsadas en el G-20.
“La Unión Europea y Estados Unidos están liderando con su ejemplo e invitan a otros países a unirse a este enfoque para asegurar que los compromisos del G-20 sean aplicados de forma sensata y rigurosa al comercio transfronterizo de derivados”, señaló Bruselas por medio de un comunicado.