Muchos panameños exponemos nuestra salud de manera inadvertida. ¿A quién no le gustan las tradicionales matanzas o los tamales de puerco que nos vende algún amigo o familiar? Pero, ¿nos hemos preguntado alguna vez de dónde proviene la carne que nos ofrecen y si cumple con las normas sanitarias? El llamado que hace Salud sobre el tema debe ser tomado muy en serio. No hacerlo puede representar un largo y desagradable padecimiento, o la muerte. No hay razón para privarnos de una buena fiesta solo por ahorrarnos unos reales.
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Arnulfo Barroso Watson (arnulfo.barroso@epasa.com) / PANAMA AMERICA