Tuvo altas y bajas tras darse a conocer en Operación Triunfo. Como buen guerrero se inyectó de energía, siguió de frente y hoy destaca los acontecimientos más importantes en su vida personal y musical, que resume en su nuevo álbum “Tú y Yo”, al que describe como el resultado de una “etapa de redescubrimiento”.
En cuatro años realizó todo lo que quizá una persona desearía: participó en La Voz México, La Voz Kids, se convirtió en padre, pero puso fin a la relación sentimental con la madre de su hija (la modelo Elena Tablada), inició un nuevo romance con la también modelo Raquel Jiménez y pisó escenarios a los que jamás se imaginó que llegaría.
En sus propias palabras, en unos cuantos meses vivió “un torbellino de emociones”.
“Este disco es muy autobiográfico y refleja mucho de lo que hoy vivo y de lo que hoy soy. Representó un reto para mí en todos los sentidos”, dijo el pasado jueves en una conferencia de prensa en la Ciudad de México.
El cantante de 34 años señaló que la experiencia de vivir en este país durante unos meses y fungir como coach en el reality musical La Voz México lo obligó a tomar riesgos en su carrera y a salirse de su zona de confort para apostar por un sonido más orgánico.
El seductor hombre de rizos dorados dijo que en cuatro años, desde el lanzamiento de “Sin mirar atrás” en 2009, la industria musical ha cambiado mucho y por eso tomó la decisión de trabajar con músicos que nunca antes colaboraron con él. “Tomé riesgos en la composición y aposté por letras más metafóricas”.
Su nuevo álbum se grabó en Los Ángeles y saldrá a la venta el próximo 18 de marzo. De él se desprende el primer sencillo “Diez mil maneras”, un tema que muestra a un Bisbal alejado del flamenco.