El ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, manifestó que Panamá estaba en todo su derecho de detener esa y cualquiera otra nave que tenga indicios de estar transportando material de naturaleza ilegal.
Mulino explicó que Panamá es un país donde impera la ley y donde se hace respetar la ley, saliendo al paso de las críticas que aseguran que Panamá procedió de forma imprudente.
El jefe de la cartera de seguridad agregó que Panamá está esperando con paciencia que venga Naciones Unidas como corresponde y se encargue de esta situación. El comité de sanciones de seguridad de la ONU informó que se hará cargo de este caso. Se prevé que los especialistas del organismo internacional arriben al país el próximo 5 de agosto. Mientras tanto, las autoridades seguirán desembarcando el resto de las bodegas.