No importó la raza, el sexo o la edad... todo el mundo estuvo al tanto del “bebé real”. Personas de otros países utilizaban las noticias de internet para actualizarse de la información que brindaban los medios día a día, desde hace tres semanas, ya que en ese tiempo la duquesa estaría ingresando al hospital.
Otro grupo prefirió apostar por la veracidad de las redes sociales: Facebook y Twitter. En esta última se hicieron miles de menciones por día (desde la supuesta semana de espera), cálculo que se triplicó ayer, durante la fecha oficial de parto y la hora del nacimiento.
Los hashtags #RoyalBaby, #RoyalHeir, #Congratulations y #ItsABoy fueron los cotizados.
Apuestas por el sexo y nombre del pequeño, los regalos y demás detalles fueron propuestas curiosas por parte del pueblo londinense.
El retraso en el nacimiento del primogénito de Kate no solo generó gran expectación e impaciencia en los medios, sino que hizo perder mucho dinero a los que habían apostado sobre la feliz fecha. The Sun recoge que la suma ascendía a miles de dólares.