Luego de cumplidos los oficios religiosos, los santiagueños inician las festividades de calle o fiestas populares. La noche de ayer comenzó con el gran desfile de carretas y bueyes en el que participaron cerca de 25 delegaciones compuestas por instituciones públicas y empresas privadas.
Esta vez la cabalgata se realizó por primera vez en la calle décima para evitar el congestionamiento de la Avenida Central.
“Diviértanse con moderación y no den oportunidad al pecado ni a la desgracia porque esto puede traer desdicha e infelicidad a los hogares”, aconsejó Audilio Aguilar, obispo de Santiago de Veraguas.
Las patronales de Santiago son de suma importancia para los santiagueños, al ser la única festividad propia del distrito.