La organización ecologista WWF afirmó por su parte que tanto la CE como China le aseguraron que el acuerdo no dañará el crecimiento del sector de la energía renovable y solar ni pondrá en riesgo la creación de empleos en toda la cadena de suministro de la industria. No obstante, EU ProSun, que representa a más de 20 compañías europeas y que aglutina más del 25% de la fabricación de productos de energía solar en la Unión, aseguró que el acuerdo es contrario "en todos los aspectos a la ley europea".
También consideró que "pone en peligro la existencia de la industria europea solar, que ya ha perdido 15,000 empleos debido al dumping chino y a subsidios ilegales". EU ProSun anunció que denunciará el pacto ante el Tribunal General de la UE porque considera que el precio mínimo debe ser el adecuado.