Policías turcos y manifestantes se enfrentaron durante una protesta contra el Gobierno, tras escuchar el veredicto a los supuestos golpistas a las puertas del Tribunal de Silivri cerca de Estambul en Turquía.
El general turco Ilker Basbug, exjefe del Estado mayor (2008-2010), fue condenado a cadena perpetua por encabezar la trama golpista Ergenekon, definida como "terrorista" por el tribunal que dictó la sentencia.
La policía había impuesto enormes medidas de seguridad alrededor de la prisión de Silivri, donde se celebró el juicio. La policía también cargó con granadas de gas lacrimógeno contra grupos de manifestantes que se acercaron a través de los campos.