Maritza Maestre , del Comité de Familiares de familiares de desaparecidos durante la dictadura militar, asegura que las investigaciones de los casos ha sido muy difíciles por el código del silencio que impera entre los exmilitares que aún viven y fueron testigos de estos asesinatos.
Para Maestres, estas personas son pieza clave para lograr encontrar la posición exacta en donde fueron llevados los restos de las víctimas durante la dictadura que aún no aparecen.
Maestre asegura que a ello se suma la falta de voluntad por parte de las autoridades judiciales y del propio gobierno, ya que a la fecha siguen decenas de casos archivados y los que están abiertos no están funcionando con la celeridad debida. “La falta de voluntad por parte de las autoridades no ayuda”.