El Kremlin se mostró decepcionado por la decisión de la Casa Blanca de anular la visita prevista en septiembre del presidente Barack Obama a Moscú debido a la concesión de asilo en Rusia a Edward Snowden, y señaló que el problema relacionado con el excontratista de la CIA no lo creó Moscú.
"Estamos decepcionados con la decisión de la administración estadounidense de anular la visita que estaba prevista a Moscú del presidente Obama para principios de septiembre", dijo Yuri Ushakov, consejero del presidente ruso, Vladímir Putin, a los periodistas, en respuesta a la que constituye la primera consecuencia directa para las relaciones ruso-estadounidenses del "caso Snowden".