Dos influyentes líderes republicanos del Senado de EE.UU., John McCain y Lindsey Graham, pidieron al gobierno de Barack Obama tomar las más medidas necesarias que demuestren a Rusia "que habrá consecuencias por sus continuas acciones que socavan los intereses estadounidenses".
Ambos senadores apoyaron la decisión del presidente Barack Obama de cancelar su encuentro bilateral el mes próximo con su homólogo ruso, Vladímir Putin, después de que el Gobierno de Rusia concediera asilo al extécnico de la CIA Edward Snowden, acusado de espionaje por EE.UU.
Consideraron que Estados Unidos debe "ir más allá de actos simbólicos y establecer una estrategia más realista”.