Julio Ábrego también tiene un puesto de venta en el centro de acopio de Loma Muleto, en el que toda la familia participa en las labores de producción. Colaboran los hombres, mujeres, niños y niñas; estos últimos “cargan aunque sea una yuca para que vayan aprendiendo”, dijo Ábrego.
Sobre esta participación de menores de edad en tareas agrícolas, el alcalde de Changuinola, Lorenzo Luis, sostuvo que “se dedican a la actividad en su tiempo libre” , ya que sus viviendas están cercanas a los puestos de venta informales.
Explicó que los padres se encargan de sembrar y cosechar y los menores, con edades de entre 7 y 13 años, y principalmente los fines de semana, contribuyen como vendedores, y a medida que crecen dejan la venta por la siembra y cosecha.