El senador y excandidato republicano presidencial John McCain expresó su preocupación de que se produzca un “baño de sangre” en Egipto e instó al Gobierno estadounidense a que condene el "golpe de Estado" que sacó del poder al presidente Mohamed Mursi el pasado 3 de julio.
"Estoy muy preocupado acerca de un aumento de la violencia en las próximas semanas (...) Podríamos ver una erupción de un baño de sangre que sería horrible", afirmó McCain en una entrevista con el programa "State of the Union" de la CNN.
McCain viajó junto con el también senador republicano Lindsey Graham a El Cairo, con el visto bueno de la Casa Blanca, para promocionar el diálogo interno en Egipto entre las autoridades actuales y los Hermanos Musulmanes, partido del expresidente Mursi.