El presidente de Francia, François Hollande, consideró que el nivel de violencia en Egipto "no es aceptable”, tras recibir en París al ministro saudí de Exteriores, Saud Al-Faisal.
Hollande, quien pidió respeto tanto para el derecho a manifestarse como para la seguridad, llamó a los países con una relación de “amistad” con Egipto a impulsar el diálogo político para que "el pueblo egipcio pueda expresarse" democráticamente.
"Arabia Saudí y Francia pueden contribuir a ese proceso, el único posible para Egipto", agregó Hollande, quien rechazó "participar en una injerencia".
El jefe de la diplomacia saudí, por su parte, dijo comprender que el derecho internacional garantiza el derecho a manifestarse, pero subrayó que las protestas "no deben amenazar la vida de otros ciudadanos".
"No es anodino que 30 millones de egipcios hayan salido a las calles para pedir a las autoridades que garanticen su seguridad" y que organicen "elecciones anticipadas", señaló Al-Faisal.