El ataque químico contra los alrededores de Damasco, que se llevó la vida de al menos 1,300 personas según la Coalición Nacional Siria, fue lanzado desde posiciones ocupadas por los guerrilleros de la oposición, denunció el portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Alexander Lukashévich.
El alto diplomático, citado por las agencias rusas, subrayó que las informaciones sobre el uso de armas químicas por parte del régimen sirio del presidente Bachar al Asad parecen un sabotaje planificado.
"Llama la atención el hecho de que los medios de comunicaciones regionales a sueldo iniciaron enseguida, como si hubieran recibido una orden, un agresivo ataque informativo cargando toda la responsabilidad sobre la parte gubernamental", reza un comunicado.