“El éxodo rural es una de las situaciones más graves que tiene el país, el abandono del campo no se ha atendido como se debiera y es un fenómeno que nos va a pasar una cuenta muy cara, y muy pronto”, indica Rafael Carles, director del grupo N.°2 de Alimentación de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá. Agrega Carles que por un lado, el sector agropecuario necesita ser más productivo, más eficiente y más competitivo. Por otro, el agro requiere de una política de Estado y de una estrategia de desarrollo integral. “Actualmente hay mucha improvisación y no se cuenta con un liderazgo que le imprima energía y creatividad”, sostuvo.
Añade el empresario que el relevo generacional en el campo es consecuencia de muchos factores, ninguno de los cuales está en pleno efecto actualmente. “No hay una educación rural, no hay incentivos para producir (y sí para importar), no hay prestigio en la clase productora... Y es muy fácil venir para la ciudad y comprar un taxi y olvidarse del campo. El actual gobierno (y todos los que lo han antecedido) tiene su responsabilidad y el país va a pagar un alto precio por esta falta de visión”, añadió.