La ONU presionó a Siria para que permita investigar "sin demora" la última denuncia de un ataque químico, y envió a Damasco a su alta representante para Asuntos de Desarme, Ángela Kane, para negociar con las autoridades el acceso a la zona.
Así lo anunció un portavoz de la ONU, Eduardo del Buey, quien precisó que el organismo ya ha cursado una petición formal al régimen de Bachar al Asad, y anunció que Kane se trasladará a Damasco para negociar los permisos necesarios.
El objetivo de la ONU es que la misión de expertos que se encuentra ya sobre el terreno obtenga autorización del régimen para acceder a la zona del incidente, a las afueras de la capital, una vez que la situación de seguridad lo permita.