El régimen sirio desafió a los países occidentales a demostrar que su ejército ha utilizado armas químicas contra la población y aseguró que, ante los "tambores de guerra", Siria está preparada para defenderse de un ataque.
El ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, atribuyó en una larga rueda de prensa a las "divergencias entre rebeldes" la suspensión de la visita que la misión de expertos de la ONU tenía previsto hacer al área de Guta Oriental, junto a Damasco, para determinar si se usó armamento prohibido.
"El pretexto de las armas químicas es falso e infundado. Si quienes acusan a nuestras fuerzas armadas de emplear armas químicas tienen alguna prueba, les reto a que la muestren a la opinión pública y a la comunidad internacional", dijo Al Mualem.
En ese mismo tono desafiante, Al Mualem consideró que una intervención militar extranjera no debilitará las capacidades militares de su país en su "guerra contra el terrorismo".