La adhesión más importante de los últimos años ha sido sin duda la de Rusia, que se incorporó a la entidad comercial a mediados de 2012.
La OMC fue concebida como el “gendarme” del comercio mundial, la instancia multilateral donde las “reglas del juego” son consensuadas y recibió el mandato de vigilar su cumplimiento y, en caso de transgresión, de actuar como órgano de arbitraje.
Así, una de las principales labores de la OMC es resolver las disputas comerciales entre países miembros, las que han registrado un aumento sostenido en los últimos años y que suman 132 desde 2005. Los cambios en la configuración del comercio internacional y la volatilidad que sigue sufriendo la economía mundial constituyen retos adicionales que Azevedo tendrá que sortear.