A William y Kate les encanta la tarta de frutas que vende Cairns en las exclusivas tiendas británicas, y por ello decidió recurrir a ella para crear su pastel de boda. La repostera se entrevistó con Kate en Clarence House seis semanas antes del enlace y quedó muy sorprendida por la seguridad y las claras instrucciones que le dio.
“Ella fue una de las novias más centradas que he tenido. Tenía ideas muy definidas sobre lo que quería. El pastel debía contar una historia, al igual que el vestido. Esa es aquella detrás del sofisticado pastel blanco que cambió para siempre la trayectoria profesional de Fiona: un feliz matrimonio, recién estrenado en la paternidad, al que aún le quedan dos retoños más por recibir.
El “pastel delatador del deseo de los príncipes” incluía 17 flores diferentes, tenía más de un metro de alto, pesaba 100 kilos. Nueces, guindas, brandy francés, huevos de corral y harina fueron parte de los materiales empleados. Ahora solo queda esperar si dentro de poco tiempo se da el anuncio de un nuevo embarazo.