El director de la Región de Salud de San Miguelito, Algis Torres, advirtió que no se deben construir cementerios en lugares bajos que sean propensos a inundaciones, porque se contaminan las aguas del afluente por la putrefacción de los cadáveres.
Precisó que las aguas cuando regresan a su cauce llevan consigo bacterias y gusanos. “Si hay inundaciones, la tierra se ablanda y entonces el agua saca a flote huesos, porque hay putrefacción en todos esos féretros”, dijo.
Agregó que las comunidades cercanas están expuestas a diarrea, dolor abdominal, vómitos, dolor de cabeza, fiebre y escalofríos. Precisó que al manipular cuerpos inertes sin guantes o verse expuestos a sus bacterias, las personas corren un alto riesgo al ingerir su comida.