El español Fernando Alonso se coronó este año como el piloto mejor pagado del mundo, con unos ingresos de 30 millones de dólares, según una nueva lista publicada por la revista Forbes.
El doble campeón de Fórmula Uno y actual número dos del ránking mundial logró en los últimos doce meses unos 28 millones de dólares gracias a su contrato con Ferrari y otros 2 millones a través de patrocinios.
La medalla de plata de esta edición fue para el británico Lewis Hamilton (Mercedes), con unas ganancias de 27,5 millones de dólares, y el bronce se lo colgó Dale Earnhardt Jr., el piloto de la Nascar, con 26 millones.
En la lista de Forbes aparece también el estadounidense Jimmie Johnson (4), con 24 millones de dólares.