El presidente Barack Obama y su homólogo ruso Vladimir Putin se estrecharon la mano en un saludo afable, sonrieron y hablaron sobre el escenario en un encuentro público de intercambio de formalidades ante una tensa relación que solo parece empeorar.
“Nos hemos dado contra una pared”, dijo Obama sobre las relaciones de Estados Unidos con Rusia.
Mientras las tensiones se acumulan sobre los asuntos con Siria a la cabeza, el asilo de Rusia al desertor exanalista del Consejo de Seguridad Nacional, Edward Snowden, y sobre los derechos humanos, Obama y Putin no tenían previsto sostener una reunión formal sobre asuntos bilaterales.